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jueves, 18 de marzo de 2010

COMANDOS DE COLOMBIA


Colombia: Comandos Jungla de la Policía Nacional



Comandos Jungla
Por Carlos Arturo Martínez Gómez
Revista Policía Nacional

Los grupos especiales de la Policía Nacional para enfrentar las diversas modalidades de criminalidad organizada se empezaron a forjar a mediados de la década de los 60.

Una de las primeras agrupaciones se creó en 1963 con el nombre de Granaderos, en ella hicieron parte policías provenientes de las diversas regiones del país y su formación se hizo tanto en la escuela de Lanceros del Ejército en Tolemaida-Melgar, como en la escuela Gabriel González en Espinal-Tolima.

Su instrucción se basaba en un entrenamiento teórico práctico ajustado a la situación de orden público que para la época se presentaba como alpinismo, combate y patrullaje, transmisiones, armamento y tiro, cartografía y orientación, gimnasia, defensa personal, paso de pista, explosivos y demoliciones, guerra psicológica, esgrima de bayoneta, escape y evasión y primeros auxilios.

Otros tantos grupos especializados surgieron entre la década de los 70 y los 80, como el de Operaciones especiales “GOES”, el Cuerpo Especial Armado “CEA”, los de Antiterrorismo “BLAUR” en Medellín y Bogotá, caracterizados porque no solo contrarrestaban la violencia urbana y rural, sino porque además sirven de soporte para capacitar a policías de otros países como Argentina, Chile, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú, México y Venezuela.

Con el incremento del fenómeno del narcotráfico en Colombia en la década de los ochenta, específicamente con el cultivo y exportación de la marihuana hacía los mercados clandestinos de Estados Unidos, la Dirección de Antinarcóticos se propuso la compleja misión de hacerle frente a esta modalidad delictiva y a quienes cohonestaban con este ilícito como la guerrilla y las mafias organizadas que surgieron en torno a la producción y tráfico de estupefacientes.

Es así como con la cooperación de Gran Bretaña y la Dirección de Antinarcóticos se inició en 1989 el primer curso de Comandos Jungla, especializado en contrarrestar al narcotráfico en todas sus manifestaciones, a través de operaciones de interdicción contra los productores de la marihuana en zonas agrestes del norte de Colombia como la Sierra Nevada de Santa Marta y la Guajira.

La especialidad Jungla, única y primera en su género en Latinoamérica, se inició con la participación de 120 hombres, recibieron una preparación similar a los grupos especializados en antisubversión y supervivencia como lo fue paralelamente el Cuerpo de Operaciones Especiales “COPES”, también en asignaturas prácticas en combate, explosivos, armamento y tiro, defensa personal, navegación socorrismo, operaciones helicoportadas, penetración y registro, entre otras.


Fuente: Policía Nacional
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"Si deseas la paz, preparate para la guerra"

miércoles, 17 de marzo de 2010

TECNICOS ANTIEXPLOSIVOS



CUANTO GANA UN TECNICO ANTIEXPLOSIVOS

antiexplosivos
30 comentarios Calificación: gana...Un
Por: JOSÉ LUIS TABARES
FOTOGRAFÍA: JUANITA OCHOA © 2002
Pertenecer a la Unidad de Explosivos del DAS es una de las labores más bonitas de la institución, porque se trata de poner la vida de uno al servicio de la de los demás. Nací en Medellín y tengo 24 años, llevo cuatro de detective y hace ocho meses decidí hacerme técnico en explosivos. Hasta el momento no he pasado por ninguna situación dura, pero tengo que asistir a revisiones de alarmas y a procedimientos en área para ayudar al desminado. Para lograrlo, asistí a un curso de siete meses. Los profesores son enfáticos en que hay unas normas y un protocolo que debemos seguir por encima de cualquier cosa. La época de MacGyver ya pasó.Yo soy un detective grado seis. Trabajo en turnos de un día entero cada 48 horas. Mensualmente me gano un salario fijo más una prima del 35% por riesgos profesionales, que reciben todos los detectives. Eso suma un total de 1.200.000. de pesos La diferencia en plata no es mucha con detectives de mayor rango. El sueldo es bajo si se compara con los colegas en Estados Unidos, que se ganan entre 2.000 y 3.000 dólares al mes.Lo más duro es que por trabajar en situación de riesgo no hay aseguradora colombiana que se le mida a expedirle a uno un seguro de vida. La única posibilidad de asegurarnos es por intermedio de una entidad norteamericana llamada Iabti (International Association of Bomb Technicians and Investigators). Con ellos tengo una póliza de unos 20 millones de pesos. Hace un tiempo solicité un crédito, y todo estuvo bien hasta que hubo necesidad de firmar un seguro obligatorio y decidieron que no podía tomarlo. Al final lo obtuvimos, a nombre de mi novia.

COPES GRUPO ELITE



UNIDAD ELITE COPES


El Copes es un curso que se imparte en su mayor parte en la Escuela de Suboficiales de la Policía Nacional "Gonzalo Jimenez de Quezada", ubicada en el municipio de Sibaté (Cundinamarca). Hay dos tipos de cursos, COPES nacional y COPES Internacional, sin que existan diferencias en cuanto a la formación recibida por sus participantes, unicamente es por la calidad de sus participantes, que en los casos del curso internacional, el nivel de deserción es muy alto por la exigencia recibida.Aparte, existe el curso de Instructor COPES e Instructor de Instructores COPES. Su centro de operaciones esta en esta escuela de formación, allí se concentran los integrantes y estan disponibles para efectuar operaciones de alto nivel e impacto en cualquier parte del territorio nacional, además de efectuar constante capacitación al personal de Oficiales, suboficiales, miembros del nivel ejecutivo y patrulleros que realizan cursos de ascenso, recibienco el seminario de oparaciones rurales.






COMAND JUNGLE



LOS COMANDOS JUNGLA SON Y SERÁN LA MEJOR UNIDAD ELITE DE LA POLICÍA NACIONAL DE COLOMBIA, TENIENDO UNA TRAYECTORIA DE MAS DE 15 AÑOS COMBATIENDO EL NARCOTRAFICO, TERRORISMO Y A LAS ORGANIZACIONES ARMADAS AL MARGEN DE LA LEY, CONTRIBUYENDO A LA ESTABILIDAD Y ALA PAZ DE COLOMBIA..........



COMANDOS JUNGLA POLICIA NACIONAL DE COLOMBIA

Los Comandos Jungla, como se identifican en la actualidad, nacieron con la visión de ser una compañía de operaciones fundamental en el desarrollo de la gestión institucional por su eficiencia, competencia, lealtad, honestidad y compromiso. Tienen asignada la misión de aportar y desarrollar acciones que conlleven a la planeación, preparación, ejecución y evaluación de las operaciones de interdicción contra las diversas modalidades del narcotráfico. Entre sus objetivos está el de desarrollar operaciones de interdicción y erradicación en cualquier área topográfica, apoyar en forma oportuna e inmediata las unidades policiales que se ven afectadas por los diferentes factores generadores de la violencia, asesorar y ejecutar acciones que consoliden un criterio común en todo los niveles tácticos de mando, dirección y defensa y al igual que el de contribuir a la potenciación del recurso humano y tecnológico. Para ser parte de los Comandos Jungla, es preciso que el aspirante se postule en forma voluntaria, ser propuesto, haber recibido instrucción en combate y superar el proceso de selección en el aspecto médico, sicológico, físico y de seguridad. Etapas de entrenamiento y habilidades Del centro de entrenamiento y preparación de los Comandos Jungla han egresado 17 cursos, dos de ellos internacionales y cinco de instructores jungla, para un total de 1.200 hombres capacitados y distribuidos operacionalmente de acuerdo a las necesidades de la Institución. Las habilidades van desde ejercicios en operaciones aerotransportadas, fluviales, armamento, explosivos, navegación, primeros auxilios, comunicaciones y patrullajes y entre las destrezas especiales están la de Policía Judicial, francotiradores, guerra electrónica, radiogonometría, interceptación de imágenes, equipos de visualización térmica y telemática. El proceso de entrenamiento se desarrolla en tres fases o etapas: la primera se adelanta en el primer mes, con recuento de lo básico que debe saber un hombre de operaciones especiales como orientación en el terreno, mimetismo, señales de mano, órdenes de operaciones y acciones contraguerrilla. Luego viene la etapa de agua, donde los alumnos se desplazan a diversas represas del país; se busca que el hombre se especialice en acciones fluviales y en terreno seco, para lo cual se intensifican los ejercicios y maniobras en climas demasiados altos. Y por último, se realiza la fase especializada de frío, que se adelanta en la sabana de Bogotá y zonas altas del departamento de Cundinamarca, donde se busca que los futuros comandos sepan afrontar las dificultades que se pueden presentar en las diversas operaciones que se lleguen a ejecutar a temperaturas muy bajas y zonas agrestes. *los jungla tienen mucha experiencia, debido a la regularidad con la que entran en combates

COMANDOS JUNGLA DE COLOMBIA



Hace 20 años nacieron en Colombia los Comando Jungla, un grupo especializado de la Policía Antinarcóticos.
El capitán Rodríguez se detiene un momento en la puerta del helicóptero Black Hawk para calcular la distancia entre la aeronave y el suelo. Luego salta, esperando que no sea precisamente allí donde se encuentre una de las trampas de las que le hablaron la noche anterior en el briefing (instrucción preliminar) que dio inicio a la Operación Eclipse: huecos de dos metros de profundidad aproximadamente en donde los guerrilleros de las Farc colocan palos afilados untados en sus puntas con curare, el veneno mortal.
Los 51 policías Jungla que acompañan al capitán partieron esta mañana en dos Black Hawk desde su base en San José del Guaviare y ahora, tras 55 minutos de vuelo, se encuentran cerca de Puerto Alvira, a 53 millas al oriente de Mapiripán. Su misión es clara: levantar y destruir una chagra, un laboratorio de base de cocaína que pertenece a Jhon Edier, comandante del Frente 44 de las Farc y que está en condiciones de producir suficientemente clorhidrato de cocaína como para llevar a los mercados de drogas 4 toneladas mensualmente.

La información que la Policía Antinarcóticos ha adquirido antes de la operación no es muy alentadora: "A pocas millas del laboratorio está ubicado un campamento de las Farc que incluye un centro de entrenamiento", les indicó el Coronel Chavarro la noche anterior. "Contamos con 300 guerrilleros en cercanía del objetivo y sabemos que además de los 30 trabajadores hay 15 francotiradores protegiendo directamente la chagra", añadió. Y aunque el capitán Rodríguez y sus compañeros cuentan con el apoyo aéreo de cuatro helicópteros (los dos Black Hawk en los que llegaron hasta el lugar y dos Huey) la parte difícil está sobre sus hombros.
Los 26 integrantes de cada helicóptero Black Hawk necesitan apenas 15 segundos para desembarcarlos y de ahí en adelante funcionan como un reloj suizo. Se agachan y avanzan corriendo mientras buscan protección detrás de cualquier cosa que encuentren en su camino: un árbol, una roca o un tronco caído. Faltan unos cien metros para llegar al laboratorio pero cada paso puede ser el último. La rústica construcción de madera que alberga al laboratorio está sobre el borde de un bosque, lugar perfecto donde pueden esconderse francotiradores.
Cada uno de los Jungla sabe qué hacer. Han superado cuatro meses de entrenamiento y los que hoy participan en la operación representan apenas el diez por ciento de quienes en algún momento aspiran a integrar un Comando Jungla. Pero no basta superar la preparación física y sicológica que la Policía les exige en su centro de entrenamiento en Espinal, Tolima, sino que, además, deben especializarse. Están los francotiradores, que al llegar a un laboratorio instalan el anillo de seguridad; están los enfermeros, los especialistas en explosivos y los policías judiciales que toman pruebas y buscan evidencias que más adelante le permiten a la Fiscalía armar jurídicamente el caso.
Pero en realidad el trabajo de los Comando Jungla no para con la toma de un laboratorio de cocaína, heroína o marihuana. Además de lo anterior, sus pilotos acompañan misiones de fumigación por vía aérea, brindan seguridad a los erradicadores manuales, incautan cargamentos de drogas y capturan a narcotraficantes. Y el brigadier general Álvaro Caro Meléndez, director de la Policía Antinarcóticos, se refiere a estas labores cuando precisa: "El año pasado y en lo que va de este, hemos tenido una incautación récord de 92 toneladas de cocaína y sus derivados".

martes, 16 de marzo de 2010

atentados terrorisatas

Las rutas de la violencia se cruzan en Buenaventura

Ana María Saavedra S. | El Pais

Conozca:
La historia
Las medidas




Miembros del Cuerpo Élite Antiterrorista, Ceat, de la Policía y de la Infantería de Marina patrullan las 24 horas barrios como Lleras, Juan XXIII, La Inmaculada y Pueblo Nuevo, entre otros.

El año pasado fueron asesinadas 404 personas. El Puerto fue la ciudad más violenta del país, con una tasa de 138 homicidios por cada cien mil habitantes. También se presentaron 38 atentados terroristas. Cerca de tres mil hombres de la Policía y la Infantería vigilan la ciudad.

En Buenaventura la guerra es similar a la marea. La violencia sube y baja, pero nunca se va. Y el motor de este conflicto es el narcotráfico. La disputa por las rutas de envío de la droga, entre las Farc y las bandas conformadas por antiguos paramilitares, ha inundado de sangre la ciudad.

El año pasado el Puerto fue la ciudad más violenta en todo el país, fueron asesinadas 404 personas. La tasa de homicidios fue de 138 por cada cien mil habitantes.

Las autoridades calculan que el 40% de los homicidios se originaron en vendettas entre narcotraficantes, el 25% en el conflicto armado, 7% en venganzas personales, 6% en la delincuencia común y el 1% en operativos de la Fuerza Pública. El 10% restante está por establecer.

Pero la proliferación de homicidios es sólo uno de los problemas que padece el principal puerto del país. Los atentados terroristas, (38 en el 2006) también tienen en vilo, tanto a las autoridades como a la comunidad. La semana pasada una bomba mató a seis personas, dos de ellas policías.

Después de este hecho, un Cuerpo Élite Antiterrorista, Ceat, fue asignado a esta ciudad. Su misión, desvertebrar las milicias de las Farc.


Cerca de tres mil hombres de la Policía y la Infantería de Marina están encargados de la seguridad. Barrios como La Inmaculada, Lleras, Viento Libre y Juan XXIII permanecen militarizados las 24 horas.

La Armada y la Policía revelaron la lista de los diez milicianos más buscados. Nueve de ellos ya están tras las rejas. Uno de ellos es William Riascos , apodado 'Seguidilla, señalado por las autoridades de ser el cerebro detrás de los últimos atentados terroristas.

'Seguidilla' se entregó esta semana a las autoridades, luego de que ofrecieran una recompensa de $50 millones por su cabeza.

El señalado jefe de milicias de la ciudad es una ficha más del ajedrez de la violencia que tiene en jaque al Puerto. Hace años cuando William velaba el cadáver de su hermano, los ‘paras’ llegaron a su casa y mataron a su papá. Luego, dispararon sobre el ataúd. “Lo hicieron porque mi mamá no quiso venderles una casa en el barrio Pueblo Nuevo”, dice.

Esa historia todavía la cuentan en Buenaventura. También recuerdan como el miliciano perteneció a una banda que secuestró a un alemán.



La historia

Hace más de quince años el Frente 30 de las Farc llegó al Puerto. Tiempo después alias 'JJ', líder de las milicias del Manuel Cepeda, fue comisionado para manejar esta ciudad. El propio 'Seguidilla' fue uno de esos jóvenes seducidos por la subversión. “Ingresé a las Farc por

'El Chino', un amigo que me contactó”, contó el miliciano. 'El Chino' fue el guerrillero que fue detenido en Cali en diciembre, por su relación con los atentados ocurridos en esta ciudad. El joven, natural del Puerto, ayudó a la desmovilización de 45 subversivos.

'El Chino' relató como en 1997 fue contactado para trabajar con las Farc. Su misión consistía en cobrar una 'vacuna' a los narcos por la droga que sacaban del Puerto. Por cada tonelada la tarifa era entre $500 y $1.000 millones.